domingo, 29 de junio de 2008

ROCK’N’ROLL, BABY, R’N’R.

Me llama mi buen amigo Felipe, para contarme que ayer cometió el error de ir al “Rock in Río”en Arganda (puto marketing, que coño tendrá que ver Arganda con Río de Janeiro, si la playa más cercana está a 400 kmts) y que después de ver un rato a Loquillo y de tirarse 40 minutos haciendo cola para conseguir algo fresquito, decidieron irse a tomárselo a su casa que les pilla al lado. Y menos mal que las entradas se las dieron gratis (su simpática media naranja es funcionaria en el Ayuntamiento de Arganda, ¡Un saludo para Reyes!) que eran 50 euros por cabeza; y es que ya no tenemos edad me dice, aunque yo sospecho que en su caso ni edad ni afición, pues aunque presume de adolescencia “heavy” también cuenta orgulloso que casi convenció a los “Héroes del silencio” de que le tocaran el pasodoble “Perla Preciosa “ en una alcohólica noche de verano.

Se celebra a su vez el “Viñarock” en Paiporta (más marketing, la viña más cercana está a 50 kmts, debería ser Naranjorock) y aunque hasta podría ir andando, ni el cartel ni el lugar ni el precio me convencen. Porque la afición es lo último que se pierde, si tuviera veinte años menos sería fan de “El Canto Del Loco”, me caen bien (creo que son del Atleti) y me recuerdan a “Los Ronaldos” de mi adolescencia.


Como muestra un botón; la semana pasada estuve en el concierto de “Los Ratones Paranoicos” con mis compañeros Tomás (argentino de Madariaga/Pinamar, ni él mismo se aclara) y Víctor (el último roquero).Lo pasamos como los indios, nunca mejor dicho, saltando, cantando y participando en el “pogo” (están locos estos argentinos), copia del baile tintorro-verbenero, pero a lo bestia. Una sala pequeña, con escenario de metro y medio, y no más de cien personas, con lo que te podías mover a tus anchas, para un grupo que en su país llena estadios de cincuenta mil personas. Dos horas de puro r’n’r , en el que me trataron como a uno más (sospecho que llevar puesta la camiseta de la selección argentina influyó para bien), y disfruté como un enano.

Así que mientras no pierda la afición y pueda seguir “on the road”, por muchos palos que la vida ponga en las ruedas,…r’n’r, baby, rock’n’roll.




Posdata: Felicidades a mi tía Aurora (28 de Junio) y a mi padre (27 de Junio).

Conozco a otra persona que los cumple el ventisiete, pero tras mucho deliberar conmigo mismo he decidido no llamarla, que una cosa es ser educado y otra masoca/gilipollas.

Canciones Recomendadas:

-“María” de Loquillo y Trogloditas.

-“Entre Dos Tierras” de Héroes del Silencio.

-“A Contracorriente” de El Canto del Loco.

-“Me Gustan las Cerezas” de Los Ronaldos.

-“Rock del gato” de Los Ratones Paranoicos.

martes, 17 de junio de 2008

BALADA DEL DIABLO Y LA MUERTE

“Estaba el diablo mal parado en la esquina de mi barrio…, al lado de él estaba la muerte…me miraban de reojo y se reían por lo bajo”.

He visto este fin de semana la película de Sydney Lumet “Antes que el diablo sepa que has muerto” y me ha parecido un prodigio de guión como no podía ser menos (el anciano Mr. Lumet ha sido y es un magnífico guionista de cine negro).La estructura narrativa es del estilo de “Pulp Ficcion” de Tarantino aunque a mí me ha recordado más a “Atraco Perfecto” de Kubrick, con saltos en el tiempo dependiendo de la visión del personaje y con un ritmo in crescendo que te va envolviendo.No os destriparé la película pero yo no he podido evitar relacionarla con la canción que titula este “spot”. Una bella melodía cargada de poesía producto del fecundo rock argentino, en la que un pobre tipo trata de evitar al diablo y la muerte que vienen a buscarlo y acaba concluyendo que “…y más miedo que ellos dos me daba el propio ser humano…y yo ya no esperaba a nadie, y entre las risas del aquelarre, el diablo y la muerte se me fueron amigando…”.Muy recomendable.

También he terminado de releerme “Lo mejor que le puede pasar a un cruasán” de Pablo Tusset, divertidísima sátira en clave policíaca, el final sigue sin convencerme pero la pondría entre las que más me han hecho reírme hasta ahora. El grupo lo formarían “Wilt” de Tom Sharpe, “El misterio de la cripta embrujada”, “El laberinto de las aceitunas” ambas de Eduardo Mendoza y la magnífica “La conjura de los necios” de J.K. Toole (que nunca vio publicada, porque se suicidó antes fruto de la depresión que le provocó el rechazo de varias editoriales, y que su madre años más tarde consiguió que se la publicaran, consiguiendo la novela ser un betseller y el autor un Pulitzer a título póstumo, otra vez el diablo y la muerte acudieron al rescate).

Para los más vagos señalar que hay película del “cruasán”, muy fiel al texto y con el gran acierto de casting de darle el papel del vago y cínico protagonista al zumbado de Pablo Carbonell, que sólo tiene que ser él.

Señalar también que el pasado fin de semana tuve el honor y el placer de ser visitado por Miguel y Nuria, que se dejaron caer por aquí desde la inhóspita Alobera, en busca de sol y playa. Pero no lo encontraron (salvo un ratito en Calpe), por lo que fue un finde de reuniones gastronómico/sociales, deporte en la tele, y un par de noches que no nos bebimos el agua de los floreros por que no gasto de eso. Así que amenazaron con volver, ya os contaré. Con Dios hermanos.


Practicando la pesca de bajura

-La canción evidentemente recomendada es "Balada del diablo y la muerte" de La Renga.