domingo, 13 de diciembre de 2009

CHICAGO...

Lo prometido es deuda.

Hace ya casi un año que lo prometí, y como os lo prometí, pues os lo debo,... y como alcalde vuestro que soy..., pues eso que aprovechando la cita "berlanguiana" os hablaré un poco de Mr. Marshall (EEUU para los menos cinéfilos).
La pasada semana de Fallas tuve la suerte de poder apuntarme a última hora al viaje que mi buen amigo Fernando había organizado a la Wind City. Después de bucear muchas horas por las ofertas de "la internete" nos consiguió vuelos con Iberia, hotel supercéntrico, suites individuales, y entradas para ver a los Celtics y a los Lakers, por unos precios cojonudos (tiene mucho tiempo y es de origen catalán..., ya me entendéis). Así que para allá nos fuimos, junto a sus buenos amigos Alejandro e Iñaki, buena gente y grandes conversadores.
Para empezar, en la cola del embarque a Madrid coincidimos con D. Luis Herrero, insigne periodista y exeurodiputado por el PP (muy recomendable su libro sobre Adolfo Suárez). Yo estuve tentado de preguntarle por la situación de la Cope, pero en vista de que mis compañeros de viaje no tenían un buen concepto de él, lo dejé pasar. Todos habréis dado por sentado que fue por motivos políticos, pero no...(Fernando presumía en su juventud de haber dado un giro a la izquierda votando al PP, aunque ahora se incline más hacia el pasteleo gallardonista)..., era por su declarado forofismo madridista y los tres son acérrimos valencianistas,otro ejemplo de que este país no tiene solución. Por cierto lo de la Cope acabó en esRadio, por ahí puede haber un rayo de esperanza..., amen.
La anécdota del vuelo a Chicago, se produjo cuando un judío ortodoxo de esos con luengas barbas Torá en la mano y kipá en la coronilla pidió el menú koser y el del asiento de al lado, afortunadamente con pasillo en medio, el menú musulmán. No tenía mucha pinta de moro, pero alguno muy cerca de mí no pegó ojo en las ocho horas de viaje.
En la cola de inmigración fuimos de los últimos, y con mi precario inglés conseguí convencer al agente que no había pisado Méjico en mi vida, supongo que no me vio pinta de torero, pero mis compañeros fueron retenidos cerca de veinte minutos y me tocó ir a por las maletas de todos. Cuando llegué a la cinta había dos señoritas de uniforme, y sólo quedaban 6 ó 7 maletas, yo sabía cual era la mía, pero las demás... al final resultó que la más guapa era paraguaya y la bajita guatemalteca, y como en el chiste..., qué coño hacemos hablando en inglés.

Al salir a por el taxi descubrimos que de "wind" nada de nada y que hacía más calor que en Valencia, y yo llevaba más de doce horas cargando con el plumífero y asfixiado. Pero no todas las sorpresas acabaron aquí, al lado del hotel había un bar irlandés y era el día de San Patricio. Día festivo en el lugar, debido supongo a que una gran parte de su población es de origen irlandés, con desfile incluido e incluso tiñen el río de verde. Y como quedaban un par de horas hasta el partido de los Celtics, y donde fueres haz lo que vieres, pues a trasegar pintas en el irlandés que hasta banda de gaiteros tenían, los muy hijos de la verde Erín.
TAXI DRIVER.


Una vez en el United Center, resultó que los que vestían de verde no eran los Boston Celtics, equipo irlandés por excelencia, sino los Chicago Bulls,... vivir para ver.

(to be continued)


Banda Sonora:

-"Whiskey in the Jar" por The Gourds.

-"Sweet home Chicago" por los Blues Brothers.