Hoy es un día especial como alguno ya sabéis (no, no es porque Nadal sea hoy oficialmente el nº 1 de la ATP); es mi cumpleaños. No es especial por el hecho de serlo, nunca he otorgado mucho mérito al hecho de nacer, al fin y al cabo no nos preguntan si queremos venir, si no porque no estoy en el pueblo.Que yo recuerde este hecho sólo ocurrió en el verano del 2000 y me encontraba en el culo del mundo, también conocido como Asunción, capital de ese extraño y aburrido país llamado Paraguay.
A falta de la familia estos hechos se celebran con buenos amigos, en aquel caso fue con Felipe (asado, excelente vino chileno y una curiosa tarta de banano dulce) y hoy ha sido con Marcelo y Ana en el “Lliri de mar” un garito rollo chill out en la salvaje que no virgen playa de Almenara.La dueña vive en la planta de arriba, le gusta que la gente venga un rato antes a leerse tranquilamente la prensa en la terracita, te pone musiquita y se sienta contigo si le apetece a charlar o a discutir el menú (no tiene carta, la consabida y peligrosísima, para el bolsillo se entiende, cocina de mercado).Los lunes no suele atender al personal por la ausencia de lonja, pero aun así nos ha preparado un ajoblanco con mojama e higos, un crep de pichón con hierbabuena, un pastel de cabracho y como plato fuerte un arroz de cigalas y gambón, todo ello regado con un monastrell de la tierra (14,5º, casi nada) y para rematar un pastel de chocolate con mermelada de naranja amarga regado con un buen PX.El lugar de ensueño, el trato entrañable, la compañía grata… pero ésto se paga,.…mejor no preguntéis.
Cambiando el tercio, este mes aparte de mucha piscina y algo de playa lo he dedicado a la lectura y a ver algo de cine de ése que Internet te pone en casa. Recomendar vivamente la brasileña “Tropa de élite”, la curiosa franco-israelí “La banda nos visita” y la rusa “12”. Esta última es un remake de la magistral “Doce hombres sin piedad”, que aunque ya conozcáis la trama merece la pena ver, para empaparse de la actual sociedad rusa. Este es un fenómeno que proviene de la actual novela negra europea, la historia no es lo principal, si no como podemos empaparnos de las problemáticas y costumbres de las sociedades que envuelven dicha historia. Probablemente el precedente sea el Maigret de Simenon, describiendo la sociedad francesa de la posguerra, reflejados en el Montalbano de Camilleri (Italia), en el Jaritos de Márkaris (Grecia) o el Wallander de Mankell (Suecia). En España sigue este esteriotipo de antihéroe el Carvalho de Vázquez Montalbán, el Toni Romano de Juan Madrid y más recientemente el sargento Bevilacqua de Lorenzo Silva (pueden ser interesantes también los diversos personajes de las novelas de Andreu Martín y el inspector Méndez de F.G. Ledesma)
En fin no os aburro más con mis disquisiciones sobre literatura; mañana parto para ese remanso de paz y sabiduría y que tanto invita a la lectura (o a trasegar cerveza, que de algo tiene que vivir mi amigo Victor) que es el archiconocido Villar de Domingo García.
Con Dios hermanos (y a Zapatero que le den).
Pdt: En el verano del 2000 visité las famosas catarátas de Iguazú, y en otoño de este año volveré si no pasa nada. Curiosa coincidencia.


