martes, 3 de marzo de 2009

LA ECONOMIA NO MIENTE


El Grupo Salvaje:Gabi "Metralleta" Rodriguez, "El Indio" Tomás, un servidor, Isidro "El Nuevo", Alfonso"Nadal" y Víctor "El Ultimo Roquero".


Todos conocemos el típico azulejo de bar de carretera que reza; “Hoy hace un gran día, seguro que viene alguien y te lo jode”.Pues algo así me ocurrió el pasado viernes. Pasados ya esos días en que no huelen las flores y recuperados viejos hábitos de los cuales disfrutar en el día a día:… un buen libro,… un buen disco,… las reuniones gastronómicas en buena compañía,… hacer una falta táctica en el centro de la cancha,… bajar a comprar los periódicos un soleado sábado de invierno,… las cervezas post partido (también conocido como tercer tiempo),… jugar al pádel,… el codillo del Aldi,… libertad digital,… la música en directo,… el youporn,… las balonmano excursiones,… el Kaimán,… los Atleti-Barça, etc…; he de reconocer que en gran parte se ha debido al buen ambiente que había en mi trabajo y en concreto en el almacén.
Desde la llegada de Isidro “el nuevo” se había formado una química en el grupo nunca antes vista. El “ascenso” del innombrable y un cambio por mi parte, pasando de la corrección en el trato, a ese estado de compañerismo que ya bordea la amistad, propició agradables almuerzos-tertulia, ir de conciertos, realizar valiosos fichajes futbolísticos, irnos a la piscina en verano e incluso una mítica paella en la que sólo nos faltó mojar pan.
Pero todo lo bueno se acaba, y como la economía no miente, y nuestro gobierno sí, el pasado viernes fueron despedidos Isidro “el nuevo” y “el indio” Tomás. Nos enteramos al final de la jornada y no dio tiempo a muchas palabras, ni a efusivas despedidas, pero ya lo dice la canción “algo se muere en el alma cuando un amigo se va”.Me fui para casa invadido por una tristeza repentina, era una sensación extraña mezcla de indignación y temor. Indignación por la alteración violenta de un ambiente inmejorable y temor por el futuro de mi empleo.
Quiero que sirvan estas líneas de modesto homenaje a estos grandes profesionales y mejores personas.
Pero nunca de despedida, porque a Isidro le amenazo con acompañarle a cazar cuando se haga socio de ese supercoto manchego y a Tomás con seguir compartiendo cancha, a pesar de que sea el único argentino que no sabe jugar al fútbol, e incluso dejarme vapulear al pádel por él y su hermana Flor (vale que está un rato buena, pero ese es un detalle sin importancia, todo sea por un amigo).
¡Con Dios hermanos! ¡Suerte en la vida!


Posdata: Hoy el ambiente era desangelado, un silencio sepulcral que hacía que las naves parecieran el doble de grandes. Nadie iniciaba una conversación trivial, no se oía canturrear entre las estanterías, nadie pedía a voz en grito la deportación de los ítalo-argentinos, no se tomaba café y sobre todo… no se reía.



Título plagiado del libro “La economía no miente” de Guy Sorman. (Prometo futura reseña, hoy no toca).

Canciones
Recomendadas: -“Time is running out” de Muse.
-“Good man” de Josh Ritter.
-“Se viene” de la Bersuit Vergabarat.
-“La vida te lleva por caminos raros” de Quique González.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi conclusión es clara: la economía no es algo de lo que hablan los políticos, los periódicos, la TV y todo se queda en el aire. Además de afectarnos al bolsillo, nos afecta en todo lo que nos rodea, a todos los que nos rodean.
Nunca puedes estar feliz completamente si alguien a quien aprecias sufre. Sufres con él.
Y si ésto se extiende y se generaliza (ya está pasando en todos las empresas, a los "intocables", como dice mi amigo Emilio, los funcionarios, no les afecta de momento) del sufrimiento al cabreo hay un paso. Mala pinta tiene... hasta por el norte de España se han dado cuenta que con los ideales no se va a ninguna parte, con los ideales de: todo para mí y lo que quede intentaré quitártelo luego.
O empezamos a pensar que todos somos iguales o con salvar el culo de cada uno no vamos a ninguna parte. Y ésto suena a sindicalismo de toda la vida, tiene narices que ahora lo tengan que decir los que supuestamente son del otro bando...
Esperemos que ésto se arregle por obra del Espíritu Santo, la Fe no hay que perderla nunca.
Por cierto, lo del "innombrable" también lo he sufrido en mis carnes (que no son pocas) y destrozó un equipo de basket donde había un ambiente buenísimo en 4 días. El otro "nombrable" se ha cargado la economía en 4 años, habría que investigar si hay conexión, ¿efecto mariposa? Igual conoce a Cerolo...

KAIMAN dijo...

Que me hacéis que me ponga colorao hombre, je,je. No te imaginas lo que me complace saber que pasáis unos buenos ratos leyendo mi blog . Gracias a ti Carlos y a otros buenos amigos como tu, por estar siempre ahí siguiéndome y apoyándome fielmente. Por esto mismo considero, que el “Kaiman de la Gancha” es tan mío como vuestro.
Con relación al tema de tu post, pues mira, que quieres esperar, de un.... ¿presidente?, que parece afectado por el síndrome de Toni.
Me explico para los que no sepáis en que consiste: En cada frase que diga el afectado, por muy seria y solemne que esta sea, siempre incluira la palabra FOLLAR.
Si amigos, ya se trate de economía, política internacional o terrorismo.... follar, follar y requetefollar. El virus Toni amenaza con convertirse en epidemia en la piel de toro, y ZPetas “Mesías del pleno empleo”, como no, se encargara de extenderlo a sus súbditos para que seamos todavía mas si cabe, el hazmerreír de la vieja Europa.

En fin que lo siento mucho por tus compañeros. Malos tiempos para la lírica mi buen amigo.